02/09/2025 (ACTUALIZACIÓN: 12/02/2026)
El Corredor Bioceánico: una nueva ruta para la integración logística en Sudamérica
La megaobra que conectará el Atlántico con el Pacífico y transformará la logística y el comercio en Sudamérica
América del Sur avanza en un proyecto que promete transformar su inserción en el comercio global: el Corredor Bioceánico. Esta megaobra busca unir, por carretera y ferrocarril, el océano Atlántico con el Pacífico, atravesando Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.
Más que una ruta de transporte, se trata de un eje estratégico para el desarrollo económico y la integración regional.
¿Qué es el Corredor Bioceánico?
El Corredor Bioceánico es una ambiciosa red terrestre de integración logística que busca conectar, por medio de carreteras, ferrocarriles y nodos portuarios, el océano Atlántico con el océano Pacífico a través de Sudamérica. Actualmente en desarrollo, atraviesa Brasil, Paraguay, Argentina y Chile mediante una red de carreteras y nodos portuarios.
El proyecto conecta los puertos brasileños del Atlántico con los puertos chilenos del Pacífico. La ruta atravesará el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, cruzará el Chaco paraguayo, cruzará el noroeste argentino y finalizará en los puertos chilenos del norte, como Antofagasta, Mejillones e Iquique, estableciendo una vía terrestre de más de 2.400 km entre ambos océanos. De esta manera, permitirá que mercancías agrícolas, mineras e industriales crucen de costa a costa en menos tiempo y con menores costos logísticos.
Se proyecta como una alternativa terrestre al Canal de Panamá, lo que diversifica y descongestiona las rutas comerciales hacia Asia, Norteamérica y Europa, reduciendo distancias, mejorando la conectividad regional y potenciando el desarrollo económico de los países involucrados.
Sus orígenes se remontan al proyecto histórico del “Corredor Bioceánico de Capricornio”. Pero el proyecto actual se originó con la Declaración de Asunción de 2015, firmada por los presidentes de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, para avanzar en la integración física regional mediante corredores bioceánicos terrestres.

Beneficios logísticos y económicos
El Corredor Bioceánico no solo es una obra de infraestructura, sino también un motor de desarrollo para toda la región. Al mejorar la conexión entre el Atlántico y el Pacífico, abre un abanico de oportunidades que impactan directamente en la logística, la competitividad y la proyección internacional de los países del Cono Sur. Entre los principales beneficios se destacan:
- Reducción de tiempos y costos: acortar el tránsito entre océanos impactará directamente en la competitividad de las exportaciones.
- Mayor conectividad regional: impulsará el comercio entre Brasil, Paraguay, Argentina y Chile, fortaleciendo a las economías locales.
- Proyección internacional: los países del Cono Sur tendrán un acceso más ágil a mercados asiáticos, en especial para productos agroindustriales, mineros y frigoríficos.
- Desarrollo portuario: los puertos del norte chileno y del sudeste brasileño se consolidarán como nodos estratégicos para el comercio global.
Estudios de organismos internacionales estiman que el Corredor Bioceánico podría mover más de 8,6 millones de toneladas anuales y generar un impacto económico de más de 3.000 millones de dólares, con reducciones de costos logísticos de hasta 30-40 % y menores tiempos de tránsito de mercancías.
Estado actual del proyecto
El Corredor Bioceánico continúa su desarrollo en 2026 con avances tanto en obras físicas como en proyectos complementarios entre los países involucrados, reforzando su rol como eje de integración logística regional.
Paraguay ya inauguró el primer tramo desde Carmelo Peralta hasta Loma Plata, en el Chaco, con una inversión superior a los US$ 350 millones. Además, la construcción del Puente Bioceánico entre Carmelo Peralta (Paraguay) y Porto Murtinho (Brasil), lleva alrededor de 78 % de avance.
En este puente se utilizan aproximadamente 14.000 toneladas de acero, distribuidas en distintos componentes estructurales: 13.200 toneladas corresponden a la estructura principal (columnas y vigas portantes), 300 toneladas a acero postensado para soportar tensiones extremas y 680 toneladas a los tirantes que garantizan el equilibrio del vano. La obra también incluye 10.500 metros lineales de pilotes y cerca de 60.000 m³ de hormigón, consolidando una base estructural preparada para un tránsito logístico de largo plazo.
Por su parte, Brasil ratificó la Convención Aduanera sobre el Transporte Internacional de Mercancías bajo el régimen TIR (1975) mediante el Decreto Legislativo N.º 267/2025, publicado en diciembre de 2025. De acuerdo con la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (UNECE), la adhesión será efectiva a partir de julio de 2026, lo que permitirá implementar procedimientos aduaneros simplificados y agilizar el tránsito internacional de mercancías en las fronteras del corredor.
Por su parte, Brasil ratificó la Convención Aduanera sobre el Transporte Internacional de Mercancías bajo Cadernetas TIR (1975) mediante el Decreto Legislativo nº 267/2025, publicado en diciembre de 2025. De acuerdo con la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas UNECE, la adhesión será efectiva a partir de julio de 2026, l lo que permitirá implementar procedimientos aduaneros simplificados y agilizar el tránsito internacional de mercancías en las fronteras del Corredor Bioceánico.
Infraestructura complementaria: Pasos Andinos y conectividad.
El Paso de Jama, en la frontera entre Chile y Argentina, se consolida como uno de los cruces estratégicos del corredor, al ofrecer transitabilidad durante todo el año y conectar las rutas del norte argentino con la red vial chilena hacia los puertos del Pacífico.
Asimismo, proyectos complementarios como el Túnel de Agua Negra, entre Argentina y Chile, continúan siendo considerados iniciativas clave para fortalecer variantes del corredor y diversificar las alternativas de conexión transandina, aunque actualmente permanecen en etapas de planificación.
Una oportunidad para la gestión del riesgo
Más allá de los beneficios comerciales, el Corredor Bioceánico también plantea nuevos desafíos:
- Aumento del flujo de mercancías en rutas terrestres de alta exposición a riesgos climáticos, robos o accidentes.
- Mayor necesidad de seguros integrales que cubran transporte terrestre, multimodal, contenedores y responsabilidad civil en operaciones logísticas internacionales.
En este contexto, soluciones como el Seguro de Transporte de Mercaderías, Seguro de Contenedores o el Seguro para Operadores Logísticos cobran especial relevancia, ya que permiten garantizar continuidad de negocio y cumplimiento contractual en tránsitos cada vez más complejos.
Mirando hacia el futuro
El Corredor Bioceánico es mucho más que una autopista: es un símbolo de integración soberana y de la capacidad de América del Sur para diseñar soluciones logísticas propias frente a un comercio global en transformación.
Para las empresas que exportan, importan o dependen de la logística regional, estar preparadas es clave.
En Hanseatica acompañamos a nuestros clientes con coberturas diseñadas para cada etapa del trayecto, ayudándolos a anticipar riesgos y aprovechar nuevas oportunidades.
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