17/2/2026

Heladas en Florida: cómo el clima extremo impacta la cadena de suministro, el comercio y la gestión del riesgo

Las lecciones que deja el impacto de las heladas en Florida sobre la resiliencia de las cadenas de suministro y el comercio internacional

Heladas en Florida: un evento extremo en una región de bajo riesgo climático

Las heladas registradas en Florida a fines de enero y comienzos de febrero de 2026 dejaron en evidencia cómo un evento climático extremo puede alterar la logística, el comercio y la continuidad del negocio.  Más allá del impacto agrícola, y de los cítricos en particular, el fenómeno expuso vulnerabilidades estructurales en la cadena de suministro y reforzó la necesidad de una gestión integral del riesgo climático.

En una región históricamente considerada de bajo riesgo frente al frío extremo, el evento generó disrupciones que se extendieron mucho más allá de los daños visibles, afectando infraestructura, transporte y decisiones estratégicas. 

En un contexto donde los fenómenos climáticos extremos se vuelven cada vez más frecuentes, analizar el impacto económico y logístico de estos sucesos resulta clave para comprender cómo el riesgo climático se transforma en un factor central para la continuidad del negocio y la gestión empresarial. 

Cuál fue el impacto en la economía, producción, logística e infraestructura en Florida

Según estimaciones preliminares de expertos meteorológicos, las heladas y el frío extremo habrían generado pérdidas económicas totales estimadas entre USD 13.000 y 15.000 millones. Este rango incluye daños directos e indirectos en distintos sectores de la economía. 

Las pérdidas contemplan costos asociados a interrupciones del negocio, daños en activos físicos, afectación de infraestructura crítica, disrupciones en el transporte y complicaciones en cadenas productivas que dependen de la conectividad logística de Florida, un estado con peso estratégico en el comercio entre Estados Unidos, América Latina y el Caribe. 

Disrupciones en la cadena de suministro interna por frío extremo en Florida

Uno de los impactos más inmediatos de las heladas se registró en la cadena de suministro terrestre dentro del estado. Las bajas temperaturas y la formación de escarcha afectaron especialmente rutas secundarias y accesos logísticos. 

Entre las principales consecuencias se observaron: 

  • Demoras en las entregas 
  • Reducción de las velocidades de transporte 
  • Desvíos preventivos 
  • Interrupciones temporales en corredores logísticos clave 

En consecuencia, se complicaron la llegada de mercancías a centros de distribución, puertos y puntos de consumo, encareciendo costos y extendiendo plazos de entrega en sectores no agrícolas como manufactura, retail y bienes durables. 

El transporte terrestre y modelos logísticos bajo presión

Florida no cuenta con la misma infraestructura antihielo que los estados que se encuentran ubicados en el norte de Estados Unidos, lo que amplificó el impacto del evento climático. Esta limitación quedó especialmente expuesta en empresas que operan bajo modelos de inventario ajustado. 

Para organizaciones que dependen de esquemas “just in time”, las demoras en el transporte se tradujeron rápidamente en quiebres de stock, reprogramaciones forzadas y dificultades para cumplir compromisos comerciales. 

Por otro lado, el impacto también llegó a los centros de distribución e instalaciones logísticas que tampoco estaban diseñadas para operar con temperaturas bajo cero. Aunque estos daños no siempre resultan visibles, su efecto sobre la continuidad operativa fue significativo. 

Entre los principales problemas registrados se incluyen: 

  • Rotura de tuberías y sistemas de agua 
  • Fallas en sistemas contra incendios 
  • Mayor consumo energético para sostener operaciones 
  • Paradas preventivas por razones de seguridad 

El transporte terrestre y modelos logísticos bajo presión

Este seguro permite a las empresas: 

  • Afrontar reclamos económicos sin comprometer el patrimonio personal o empresarial. 
  • Cubrir gastos de defensa jurídica. 
  • Responder ante daños imprevistos que pueden generar consecuencias financieras graves. 
  • Reducir la incertidumbre frente a contingencias legales. 

No contar con un Seguro de Responsabilidad Civil implica asumir directamente los costos de indemnizaciones, abogados y juicios, que en muchos casos superan ampliamente el impacto económico previsto en la planificación del negocio.

Florida como hub logístico y su rol en el comercio internacional

Florida cumple un rol estratégico como hub logístico internacional, especialmente en el comercio entre Estados Unidos, América Latina y el Caribe. Si bien las heladas no provocaron el cierre de puertos, sí introdujeron fricciones relevantes en la logística global. 

Las disrupciones en el transporte terrestre afectaron el ingreso y egreso de carga en terminales portuarias, generando retrasos en la entrega de contenedores, mayor presión sobre contenedores refrigerados, reprogramación de embarques y aumento de costos logísticos y de almacenamiento. 

En un contexto de cadenas globales ya tensionadas, cualquier disrupción en un nodo clave como Florida produce efectos multiplicadores en los mercados de destino. 

Frío extremo en Florida: el impacto más allá de la logística

Más allá de lo que generó en dichos sectores, también se desataron efectos indirectos en otros.  

Se observaron impactos en: 

  • Retail y consumo, con cambios en la demanda y en los patrones de reposición de inventarios 
  • Turismo, con menor actividad en zonas afectadas por el frío 
  • Industria y manufactura, debido a retrasos en la llegada de insumos y componentes 

Estos efectos cruzados muestran cómo el riesgo climático se propaga a lo largo de toda la economía. 

El desafío de transformar el riesgo climático en una variable gestionable

Desde la perspectiva de Hanseatica, no se trata de un evento meteorológico aislado, sino una señal de alerta sobre cómo el riesgo climático está redefiniendo la manera en que operan las empresas y se estructuran las cadenas de suministro. 

El desafío no pasa únicamente por reaccionar ante la pérdida, sino por anticiparse, estructurar y acompañar a las organizaciones en una gestión integral del riesgo, donde la prevención, la resiliencia y el aseguramiento funcionen de forma interconectada. 

1. Identificación del riesgo  

El primer paso para mitigar el impacto de eventos como las heladas en Florida es entender la exposición real, no solo la aparente. Esto implica: 

  • analizar la localización geográfica de activos y operaciones, 
  • evaluar dependencias críticas dentro de la cadena de suministro, 
  • identificar puntos únicos de falla (infraestructura, proveedores, hubs logísticos), 
  • considerar impactos indirectos, como interrupciones del negocio o incumplimientos contractuales. 

2. Construcción de resiliencia operativa y logística 

Una vez identificado el riesgo, el foco se desplaza hacia la resiliencia. Los eventos en Florida demostraron que las empresas que mejor respondieron no fueron las que evitaron el impacto, sino las que recuperaron operaciones más rápido. 

Desde esta mirada, Hanseatica sugiere un enfoque que incluya: 

  • diversificación de proveedores, rutas y centros logísticos, 
  • planificación de escenarios de interrupción (stress testing), 
  • revisión de contratos y coberturas con aseguradoras frente a eventos climáticos, 
  • alineación entre áreas operativas, financieras y de riesgo. 

La resiliencia deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una ventaja competitiva, especialmente en sectores expuestos al comercio internacional y a cadenas de suministro complejas. 

3. El aseguramiento como parte de la estrategia de continuidad 

Uno de los aprendizajes más claros que dejan las heladas en Florida es que el seguro no puede ser pensado solo como una respuesta posterior al daño. En entornos de riesgo climático creciente, el aseguramiento cumple un rol estructural dentro de la estrategia empresarial. 

Desde Hanseatica, el seguro se concibe como una herramienta de estabilidad y continuidad, que permite: 

  • proteger activos físicos e infraestructura crítica, 
  • cubrir pérdidas por interrupción del negocio, 
  • absorber impactos financieros de eventos extremos, 
  • preservar liquidez y capacidad operativa en momentos críticos. 

Un programa de seguros bien diseñado no solo compensa pérdidas: permite que la empresa siga operando, cumpla compromisos y mantenga la confianza de clientes, socios y mercados. 

Un llamado a la acción: anticiparse hoy para proteger el negocio mañana

Las heladas en Florida dejaron una lección clara: el riesgo climático ya no es una hipótesis futura, sino una variable concreta que impacta operaciones, cadenas de suministro y resultados financieros. Frente a este escenario, las organizaciones que actúan con anticipación son las que logran sostener su actividad, cumplir compromisos y preservar valor. 

Desde Hanseatica, trabajamos junto a empresas que entienden que la gestión del riesgo no comienza cuando ocurre la pérdida, sino mucho antes, a través de un análisis riguroso de exposición, una planificación orientada a la resiliencia y un esquema de aseguramiento alineado con la realidad operativa del negocio. 

Cada operación es distinta. Cada cadena de suministro tiene vulnerabilidades específicas. Por eso, no existen soluciones genéricas, sino estrategias diseñadas a partir de un entendimiento profundo del riesgo. 

Si tu organización opera en mercados expuestos a eventos climáticos extremos —o depende de cadenas logísticas complejas—, este es el momento de revisar tu nivel de preparación. ¡Contáctanos! 

Notas relacionadas

Privacy Preference Center